COPLA. ESPAÑA. Juan Carlos del Pozo: «Sendas del viento».

Juan Carlos del Pozo en una interpretación suya hecha en el año 2010 de una canción compuesta por el cantaor Rafael Farina en 1964. Muy buena interpretación, y que como tal es reconocida por el público asistente. Muy buena y muy en las antípodas del modelo musical de los tiempos que corren: demasiado racial, demasiado española, en unos tiempos en los que lo que se promueve en España por parte de quienes tienen la sartén por el mango es, en el mejor de los casos, la música vulgar, blanda y sin alma, pero sobre todo anticastiza, de producción industrial tipo <<triunfito>>, es decir, al estilo de los nenes y nenas (y nenis) como la fabricados, siguiendo pautas anglófilas y completamente ajenas a la tradición española, en el concurso televisivo <<Operación Triunfo>>.

ESPAÑA.  Juan Carlos del Pozo;  <<Sendas del viento>>  (2010)

Callarse por un momento de la toná y seguiriya, que por las sendas del viento el aire va de rodillas.

Y entre pintas y chumberas el silencio es su crespón que a la gente canastera le han partío [= partido] el corazón.

Mi copla por los rosales, dejarla que venga y vaya. Que estoy llorando a canales la pena de los Amaya.

La guitarra mora ha puesto crespones en su compás. Y de luto pa [= para] los restos se vistió la soleá.

Ya está la luna en la playa diciendo de madrugá <<qué pena, qué pena, Dios mío de mi alma, y qué pena, qué pena Carmen Amaya>>.

Formando cruz lleva el agua dos ramas de hierbabuena. El yunque llora en la fragua por una rosa morena.

Los gitanos y las señoras, el mocito y el marqués: toda España, reza y llora sin poderse contener.

Mi copla por los rosales, dejarla que venga y vaya. Que estoy llorando a canales la pena de los Amaya.

La guitarra mora ha puesto crespones en su compás. Y de luto pa los restos se vistió la soleá.

Ya está la luna en la playa diciendo de madrugá <<qué pena, qué pena, Dios mío de mi alma, y qué pena, qué pena Carmen Amaya>>.