<<Péinate tú con mis peines..>> es parte de la letra de una canción que interpretara con frecuencia una gran cantaora, la sevillana que aquí interpreta dos canciones del palo <<alegrías>: Del mundo leguas y leguas y De Sevilla a Cádiz.
La Niña de los Peines es el nombre artístico que se le puso por lo que se decía en esa canción, que nunca llegó a grabar. Hablamos de la cantaora cuyo nombre real era Pastora María Pavón Cruz, nacida en Sevilla en 1890 en el seno de una familia cuyo padre era cantaor y también dos de sus hermanos (su primera actuación pública fue precisamente para sustituir a uno de sus hermanos, en una caseta de la Feria de Sevilla). En 1901 debutó en Madrid, en el Café del Brillante. Fue amiga del gran compositor gaditano Manuel de Falla y del gran pintor cordobés Julio Romero de Torres (que la pintó en uo de sus cuadros), así como del poeta granadino Federico García Lorca. Viajó por toda España y compartió escenario con los artistas flamencos más famosos de su época, como Manolo Caracol o Pepe Marchena. Poseedora de una gran inteligencia natural, profetizó que el flamenco (comentario extensible a la música en general, como se ha podido comprobar) iba a ser cada vez peor, pues percibía el empeoramiento del gusto de la gente.
Su voz, como huelga señalar, no es la de Monserrat Caballé, pero como voz flamenca es igual de grande, al no ser éste un género en el que importe tanto la calidad de la voz como, por así decirlo, su sabor popular y su habilidad para crear esa atmósfera y sensación inexplicable que constituye el gran encanto del flamenco. Algunos lo llaman personalidad, y aunque no sea exactamente eso, sirve para hacerse una idea de qué se habla al decir que su cante vale su peso en oro.
La primera de las dos grabaciones que siguen es de 1933. En ella toca la guitarra Antonio Moreno, mientras en la segunda, la de la canción titulada De Sevilla a Cádiz, quien la toca es Melchor de Marchena, el guitarristas que más tiempo la acompañó.
La Niña de los Peines: «Del mundo leguas y leguas» (guitarrista: Antonio Moreno)
LETRA DE LA CANCIÓN:
(¡Ole! ¡Ole!)
Del mundo leguas y leguas. [Y] Aunque mi cuerpo ha corrio [= corrido] del mundo leguas y leguas, como aquí me he dejao [= dejado] el alma, yo aquí he venio [= venido] a por ella. Aunque mi cuerpo ha corrio del mundo leguas y leguas.
Casita donde nací. Rinconcito de mi cueva. Casita donde nací. Nadie sabe lo que vales si no está lejos de ti. Rinconcito de mi cueva. Casita donde nací.
Por el perejil fue mi niña a la plaza. Por el perejil me ha traío calabaza.
Tiene que tienes. Que tienes unos males. Tiene que tienes. Que tienes unos males: calenturitas y celos mortales. Calenturitas y celos mortales.
(¡Ole! ¡Ole!)
La Niña de los Peines: «De Sevilla a Cádiz» (guitarrista: Melchor de Marchena)
LETRA DE LA CANCIÓN:
(¡Vamos a verlos, Melchor! ¡Vamos a escuchar los diapasones gitanos! / ¡Pastora!: ¡Ole, ole!)
Tran, tran ,tran… Larilolá.
(¡Ole! ¡Eso son los compases y esos son los cantes gitanos!)
Que me han de matar de un tiro en esta calle. ¿Te suena? Que me han de matar de un tiro. Nunca llueve como sueño y con esa esperadita yo vivo. Nunca llueve como sueño. ¿A que con esa esperadita yo vivo?
La cautivaba el mes de enero hasta las flores del año. La cautivaba el mes de enero. En llegando el mes de abril, que salían de su cautiverio. En llegando el mes de abril, que salían de su cautiverio.
(Ole! ¡Viva la casta de La Niña de los Peines, aunque canta más gitano!)
Bien te pega la gorra, navarrito, navarrito. Qué bien te pega la gorra. ¿De qué regimiento eres? Ay, que de Navarra, señora. ¿De qué regimiento eres? Que de Navarra, señora.
¡Ole, ole, ole! ¡Que viva Zaragoza! ¡Y la Pilarica, que es la mare [= madre] hermosa! ¡Ole, ole, ole! ¡Que viva [..]!
