COPLA. ESPAÑA. Laura Gallego: «La emperaora» y «Elvira la cantaora».

Dos canciones de Marifé de Triana, La emperaora y Elvira la cantaora, en una versión más reciente y en opinión de quien esto escribe superior a la de la inmensa sevillana. Se trata de la versión hecha por la gaditana (Jerez de La Frontera, 1991) Laura Gallego en 2008 en el programa de televisión <<Se llama copla>> (del canal andaluz <<Canal Sur>>), un concurso que ganó en ese año y con dieciséis años de edad.

Laura Gallego:  «La emperaora»

(En el minuto 3:15 alguien le grita: <<¡Así se canta!>>. Efectivamente, la muchacha deja boquiabierto al más pintado, sobre todo teniendo en cuenta los tiempos que corren, poco propicios para la lírica por decirlo suavemente, y en los cuales no puede sino producir cierto asombro tamaño tronío, del que es también un muy buen ejemplo la no muy lejana actuación (de 2010) del joven Juan Carlos del Pozo, cantando Sendas del viento, recogida en este blog. También éste supera la versión original de la canción, en este caso la de Rafael Farina, con una interpretación en la que se gasta una chulería torera que vuelve loco al público).

LETRA DE LA CANCIÓN:

Por reina de los tablaos me llaman la Emperaora [= emperadora]. Y corre por los colmaos mi fama de cantaora.
Sola contra el mundo entero. Al brillo de los dineros mi honra quieren comprar, lo que nadie logrará.
Mi nombre de boca en boca lo tiran sin sentimiento y sin ver que soy una roca que desafía a los vientos.

Mi sino: nadie se mete a quitarme las cruces de mi destino. Mi suerte: castillos, faro y lucero que no le teme a la muerte.
Flamencos: pregonad con vuestras coplas lo que vale una mujer, que quiero ser por siempre emperaora que a los hombres nunca implora ni llora por un querer.

Se derrumbó mi lucero por el cariño de un hombre. Y no me importa y lo quiero, aunque critiquen mi nombre.
Yo no siento cobardía. Mi pena es tan solo mía, que nadie atiende a razón cuando manda el corazón.
No importa que por las calles murmuren que no soy buena; yo no echo cuenta de nadie que no merece la pena.

Mi sino: nadie se mete a quitarme las cruces de mi destino. Mi suerte: castillos, faro y lucero que no le teme a la muerte.
Flamencos: pregonad con vuestras coplas lo que vale una mujer, que quiero ser por siempre emperaora que a los hombres nunca implora, ay, ni llora por un querer.

Laura Gallego:  «La emperaora»

LETRA DE LA CANCIÓN:

Elvira la cantaora es el alma del tablao. Los ojos como las moras, el color aceitunao [= aceitunado].
Zarcillos de plata fina, peinecillos de coral. Y en los nudos una espina hasta el puño atravesá [= atravesada].
Y por eso cuando canta una rosa ensangrentá [= ensangrentada] se le sube a la garganta.

Dejarme. Por Dios, dejarme. Dejarme llorar pa [= para] dentro, que no quiero ni enterarme de lo sola que me encuentro; ni por qué me ha olvidao [= olvidado] el hombre de mis delirios. Y yo en vida me he enterrao [= enterrado] y me he puesto cuatro cirios.
Dejarme con mis pesares, que está viniendo la aurora, y quiere llorar a mares su llanto por soleares (soleares) Elvira la cantaora.

Elvira se está quedando macilenta y amarilla. Su pena, de cuando en cuando, le hace son por seguirillas.
No piensa tomar venganza ni ser triste resigná [= resignada]. Si he perdio [= perdido] la esperanza, qué más puedo perder ya.
Compañero, mira y mira: son dos ríos echos sal los ojitos de tu Elvira.

Dejarme. Por Dios, dejarme. Dejarme llorar pa [= para] dentro, que no quiero ni enterarme de lo sola que me encuentro; ni por qué me ha olvidao [= olvidado] el hombre de mis delirios. Y yo en vida me he enterrao [= enterrado] y me he puesto cuatro cirios.
Dejarme con mis pesares, que está viniendo la aurora, y quiere llorar a mares su llanto por soleares (soleares) Elvira la cantaora.

Jinete de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre ante la fachada del edificio de dicha escuela.
Jinete de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre, en Jerez de la Frontera, ante la fachada del edificio de dicha escuela.