En los dos vídeos que siguen hay sendas interpretaciones de la misma canción, La jota de mi balcón, por parte de las cantantes Marisol Reyes y Rocío Alba (la de la foto superior esta última). Se trata en realidad de una jota-pasodoble, ya que tiene en general un ritmo de pasodoble con dos trozos con melodía de jota aragonesa intercalados.
Marisol Reyes es el nombre artístico de la cantante María Lorrio Calvete, que nació en Madrid en 1932 y se dedicó a los géneros musicales de la copla y la música aflamencada. Debutó en los escenarios en 1950, y en 1956 le pusieron el sobrenombre de <<La novia de Madrid>>. Trabajó en América entre 1959 y 1969, año en que regresó a España, donde se reitó en los años setenta.
En cuanto a Rocío Alba, no parece fácil, sino más bien todo lo contrario, encontrar información biográfica de ella. Que canta desde los quince años, se dice en una web del ayuntamiento de Benalmádena. Una cosa parece segura al escucharla: que es andaluza. Y sí es: nació en la localidad de Benalmádena, en la provincia de Malaga. Y al parecer su profesión artística la desarrolla en esa zona de España. Eso sí: lo que también se puede decir con seguridad es que canta muy bien, de eso no puede caber la menor duda, y esta interpretación es buena prueba de ello.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Cada noche hasta mi reja me traía un juramento: <<Yo te juro, mi Dolores, que nos vamos a casar>>. Mas después que se marchaba, repetía el mismo cuento en la reja de Carmela y en la puerta de Pilar.
Como yo por aquel hombre de cariño estaba loca, los consejos que me dieron no los quise ni atender. Porque luego, ante mi llanto, con las mieles de su boca me borraba aquellos celos que me hacían padecer.
<<Me caiga una maldición si no te quiero, mañica. Me caiga una maldición. Y en una calle cualquiera me partan el corazón. Me partan el corazón si no te quiero, mañica>>.
Yo noté que aquella noche él andaba un poco inquieto, mas no quise preguntarle de su angustia la razón. Y, más pronto que otras veces, se marchó con su secreto a encontrarse con la muerte por el negro callejón.
Y sin vida lo encontraron a la puerta de Pilara. Pero nadie dio razones para el caso esclarecer. Y los jueces no supieron en verdad quién lo matara, en legítima defensa de su honra y su querer.
Delante de mi balcón, bailarme la jota, maños. Delante de mi balcón. Para quitarme este luto que llevo en el corazón. Que llevo en el corazón. Bailarme la jota, maños.
En la siguiente e interesante versión, la de Rocío Alba, la letra es idéntica, salvo en el primer párrafo, que es como sigue:
Cada noche hasta mi reja me traía un juramento: <<Yo te juro, mi Dolores, que nos vamos a casar>>. Y después que se marchaba, repetía el mismo cuento a la puerta Carmela y a la entrada de Pilar.
Y a excepción de donde se dice <<por el negro callejón>>, que en la segunda versión es <<en el negro callejón>>.
Otra diferencia es que se repite el último párrafo.