¡Ole, cantaora! es lo único que, lógicamente, se puede decir al escuchar esta canción de la gran tonadillera Antoñita Moreno, que vino al mundo en 1930 en la localidad sevillana de La Puebla del Río. La grabó, junto a tres canciones más, en un disco que vio la luz en 1958.
ESPAÑA. Antoñita Moreno: «¡Ole, cantaora!» (1958)
LETRA DE LA CANCIÓN:
Española, flamenca y sevillana; compañera del sol y la alegría. Al nacer repicaron las campanas y dijeron en Triana: <<ya florece Andalucía>>. De la Pimienta a Santa Cruz, clavel y cantar, celos y tormento. Y en cualquier rincón escuchas tú, anegada el alma en sentimiento.
Cantaora, cantaora; la de la cara morena, igual que la Macarena, y las manos de jazmín. Cantaora, cantaora: te daré lo que me pidas, pues jamás querré en la vida como ya te quiero a ti. Castillito de mis penas que haré cruces: me enamoras. Tú serás mi carcelera, que te llevo como un fuego por mis venas, cantaora, cantaora.
Ruiseñora cautiva de un suspiro, si no canto, de pena yo me muero. Peregrina anduve los caminos y en los brazos del destino fui cruzando el mundo entero. Penas que se quiebran en mi voz, coplas rebosando de alegría. Llevo bien repleto el corazón y las voy sembrando noche y día.
Cantaora, cantaora; la de la cara morena, igual que la Macarena, y las manos de jazmín. Cantaora, cantaora: te daré lo que me pidas, pues jamás querré en la vida como ya te quiero a ti. Castillito de mis penas que haré cruces: me enamoras. Tú serás mi carcelera, que te llevo como un fuego por mis venas, cantaora, cantaora.
