De la excelente cantante María de Murcia brilla por su ausencia la información (un caso parecido al de Niño de Murcia ). Cabe suponer que es de Murcia, a juzgar por la segunda parte de su nombre artístico. Y el casete suyo en el que figuran las dos canciones aquí transcritas es de 1991. La primera, «María de la O», es una famosa copla compuesta en 1933 e interpretada por numerosos artistas. La segunda es una sevillana (del género sevillanas), y se puede escuchar en el minuto 5:25.
Cogeré por la calle de enmedio y me iré de aquí. Y me iré de aquí. Cogeré por la calle de enmedio y me iré de aquí. Cogeré por la calle de enmedio y me iré de aquí.
Y me iré de aquí. Si lo nuestro no tiene remedio, mejor es así. Si lo nuestro no tiene remedio, mejor es así.
Cariño mío: si tú me quieres, me olvido de tantos pares y nones y nos vamos al rocío, que la Virgen nos perdone.
Nuestro amor, que era lluvia serena, se hizo manantial. Se hizo manantial. Nuestro amor, que era lluvia serena, se hizo manantial. Nuestro amor, que era lluvia serena, se hizo manantial.
Se hizo manantial. Y más tarde, fue río de pena que se fue a la mar. Y más tarde, fue río de pena que se fue a la mar.
Cariño mío: si tú me quieres, me olvido de tantos pares y nones y nos vamos al rocío, que la Virgen nos perdone.
Si es preciso cortar por lo sano, yo te dejaré. Yo te dejaré si es preciso cortar por lo sano. Yo te dejaré si es preciso cortar por lo sano. Yo te dejaré.
Yo te dejaré, aunque sabes que tarde o temprano tendré que volver. Aunque sabes que tarde o temprano tendré que volver.
Cariño mío: si tú me quieres, me olvido de tantos pares y nones y nos vamos al rocío, que la Virgen nos perdone.
Nuestro amor puede ser agua mansa si lo quieres tú. Si lo quieres tú, nuestro puede ser agua mansa. Si lo quieres tú, nuestro puede ser agua mansa. Si lo quieres tú.
Si lo quieres tú, un arroyo de verde esperanza bajo el cielo azul. Un arroyo de verde esperanza bajo el cielo azul.
Cariño mío: si tú me quieres, me olvido de tantos pares y nones y nos vamos al rocío, que la Virgen nos perdone.
