FLAMENCO (bulerías). ESPAÑA. La Niña de los Peines: «Yo nací en Argel» y «Que te quería no lo niego».

La cantaora Pastora María Pavón Cruz​, nacida en 1890 en Sevilla y conocida artísticamente como La Niña de los Peines, canta aquí, en primer lugar, Yo nací en Argel, una extraña canción del palo (o variante flamenca) de la bulería, acompañada por el gran virtuoso de la guitarra flamenca que es el madrileño Ramón Montoya. Una verdadera joya musical.

Ramón Montoya Salazar nació en Madrid en 1879, en el seno de una familia de tratantes de ganado en la cual se escuchaba flamenco en las fiestas familiares. A la edad de doce años se compró una guitarra con el dinero que su padre le había dado para pagar un caballo (en vez de realizar el pago, se gastó el dinero en una guitarra), cosa que el padre aceptó ya que también él era aficionado a un instrumento que al parecer solía verse por la casa. Con ella empezó a practicar solo y por intuición, y a los dieciséis años empezó a tocarla profesionalmente en un café llamado El Pez, al que seguirían otros locales similares de Madrid, que se llamaban café cantantes. A continuación empezó a acompañar a grandes cantantes del género flamenco y a los treinta años de edad ya se le consideraba un genio de la guitarra flamenca.

LETRA DE LA CANCIÓN (la fidelidad de cuya transcripción en algunos puntos es, debido a la extrema dificultad de entenderse lo que en ellos se dice, cuestionable):

(Bulería cantá [= cantada] por La Niña de los Peines)
Ay… Ay, ay…
Ay, yo nací en Argel. ¡Si mi marecita [= madrecita] fuera mora! Yo nací en Argel. (¡Ole!).

Y yo nací en Argel. Cómo renegaría, mare [= madre] mía, de ¿Mahoma? y no te volviera a ver. ¡Ay, si mi marecita fuera mora! Y yo nací en Argel.

Vamos andando a paso lento. Vámonos, primo. Vámonos a por fortuna a Cai [= Cádiz]. (¡Ole!). Ay, vamos andando a paso lento. Vámonos, primo. Vámonos a por fortuna a Cai, porque en Sanlúcar mohíno [=? moneda (dinero)] no hay.

Sí, mamá. Sí, mamá. Como Periquito me quiere pegar. ¡Ay, Dolores! Que toma que la chaquetita. Que dame los calzones. Ar [= Algitano de las estijeras [= tijeras] que venía a sentarse a mi cabecera.

¡Ay, qué bien! ¡Ay, qué bien! (¡Ole! / ¡Pu..! ¡Fuera!).

Y qué malito ha sio pe arriero mo [=? Y qué malito ha sido el arriero]. Qué malo ha sío el arriero, [y] porque después dabé pelaíto [= de haber peladitoel mulo no camelaba endiñá [= endiñar] dinero. (¡Ole!).

Ay, yo tengo mu [= muy] mala nota. No salgo de una garita cuando me meten en otra, ay, primito de mis entrañas. Cuando me meten en otra.
Ay, Dios mío, ¿qué me haré? Tengo mis cinco perdíos [= perdidos]. ¿Cuándo los recuerdaré [= recordaré]?

Ay, mi novia me daba a mí agua en un cántaro nuevo. [Y] agua en un cántaro nuevo. El cantarito, oh, se rompió, ay. El agua cayó por suelo. Y el agua cayó por suelo.
Ay, mujer, ¿qué quieres de mí? Si a nadie miro a la cara cuando me acuerdo de ti. (¡Buena leche!).

El guitarrista madrileño Ramón Montoya Salazar.
El guitarrista flamenco madrileño Ramón Montoya Salazar.

La segunda bulería, es aún más difícil de transcribir, y en la letra que se da a continuación falta aproximadamente el cuarenta por ciento de ella. Ciertamente, como para añadir lo de que «más vale algo que nada». A diferencia de la, por decirlo así, complicada, pieza anterior, en la que diríase que el cante se desarrolla a trompicones, éste es un cante reposado y lineal (¿una bulería por soleá?) y por ello quizá más fácil de digerir para según qué oyentes.

LETRA DE LA CANCIÓN:

Elee… Ayyy… Olé, olé.

Que te quería no lo niego.

(¡Ole, Pastora, ole, eso es! / ¡Vamo a ve [= ver]! ¡Ole el cante! ¡Se toca bien!)

Yo no niego que te he querío [= querido].

Pero me pesa en el alma, por tus conte.. malas, el haberte conocío [= conocido].

Y pero en el alma me pesa, por tus acciones malas, el haberte conocío. (¡Ole!)

Mira si yo era cosita buena que [..]

que por mi puerta pasó un flamenco canastero y de mí se enamoró.

(¡Viva los paños reales!)

Canasta, vengo vendiendo mi canasta [..]