ESPAÑA. Isabel Pantoja: «Un rojo, rojo clavel» (1974)
LETRA DE LA CANCIÓN:
Nadie sabe. Nadie sabe, aunque todos lo quieren saber, ni la clave, ni la llave de mí; cuándo, ni cómo y por qué.
Me gusta ser libre, lo mismo que el viento, que mueve el olivo y riza la mar.
Sentarme a la sombra de mi pensamiento; y luego, de noche, ponerme a cantar.
Un clavel. Un rojo, rojo clavel. Un clavel a la orilla de mi boca cuidé yo como una loca, poniendo mi vida en él.
Y el clavel, al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel.
Se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel.
Que está quemando… Que está quemando mi piel.
Negro pelo, negro pelo que trasmina a menta y limón.
Negros ojo [= ojos], negros celo [= celos], primo hermano de mi corazón.
Me importa tres pitos qué diga la gente: que voy y que vengo por el arenal, y tengo gastadas las losas del puente de tanto cruzarlo por la madrugá [= madrugada].
Un clavel. Un rojo, rojo clavel. Un clavel a la orilla de mi boca cuidé yo como una loca, poniendo mi vida en él.
Y el clavel, al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel.
Se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel. Que está quemando… Que está quemando mi piel.
Y el clavel, al verte, cariño mío, se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel.
Se ha puesto tan encendío que está quemando mi piel. Que está quemando… Que está quemando mi piel.

María Isabel Pantoja Martín, conocida artísticamente como Isabel Pantoja, nació en Sevilla en 1956 e inició su carrera como cantante a principios de la década de 1970. A mediados de la década siguiente conoció el éxito y a partir de ese momento recorrió un camino de fama ascendente sembrado por la venta de más de treinta millones de discos, dedicados principalmente a la copla andaluza, pero también, en menor medida, al flamenco, las baladas, los boleros y otros estilos. La grabación recogida en el vídeo bajo estas líneas es de una copla por ella interpretada en 1974, es decir, hecha cuando sólo contaba dieciocho años de edad, y en la que no es exagerado decir que su voz luce en todo su esplendor.