La cantante española conocida artísticamente como Raquel Meller se llamaba realmente Francisca Romana Márquez López y nació en 1888 en la localidad de Tarazona de Aragón, en la provincia de Zaragoza. Fue actriz y cantante muy famosa en las décadas de 1920 y 1930. Destacó en la revista musical española, y eso se deja notar en la muy especial interpretación que hace de este pasodoble, que tiene muchas versiones versiones posteriores, como por ejemplo la de Marujita Díaz de 1954 y mucho más recientes, pero todas ellas sin ese sabor de época que tiene la de la Meller y con muy diferentes arreglos musicales. En este sentido, versiones como la de Sara Montiel, y diríamos que un peldaño por debajo de la de ella, las Carmen Sevilla o Rocío Jurado tienen menor sabor e interés.
ESPAÑA. Raquel Meller: «El Relicario»
LETRA DE LA CANCIÓN:
Un día de San Eugenio, yendo hacia el Pardo, le conocí. Era el torero de más tronío Y el más castizo de to [= todo] Madrid. Iba en calesa, pidiendo guerra. Y yo, al mirarle, me estremecí. Y él, al notarlo, bajó del coche. Y, muy garboso, vino hacia mí. Tiró la capa con gesto altivo; y, descubriéndose, me dijo así:
«Pisa, morena. Pisa con garbo. Que un relicario… Que un relicario me voy a hacer con el trocito de mi capote que haya pisado… Que haya pisado tan lindo pie».
Un lunes abrileño él toreaba y a verle fui. Nunca lo hiciera. Que aquella tarde, de sentimiento creí morir. Al dar un lance cayó en la arena. Se sintió herido; miró hacia mí. Y un relicario sacó del pecho que yo enseguida reconocí. Cuando el torero caía inerte, en su delirio decía así:
«Pisa, morena. Pisa con garbo. Que un relicario… Que un relicario me voy a hacer con el trocito de mi capote que haya pisado… Que haya pisado tan lindo pie».

Lilián de Celis, cupletista nacida en Asturias en 1935, también cantó alguna que otra canción de géneros diferentes del cuplé. Esta es una de ellas.
LETRA DE LA CANCIÓN:
(en color rojo las diferencias con respecto a la versión anterior)
Un día de San Eugenio, yendo hacia el Pardo, le conocí. Era el torero de más tronío Y el más castizo de to [= todo] Madrid. Iba en calesa, pidiendo guerra. Y yo, al mirarle, me estremecí. Él, al notarlo, saltó del coche. Y, muy garboso, vino hacia mí. Tiró la capa con gesto altivo; y, descubriéndose, me dijo así:
«Pisa, morena. Pisa con garbo. Que un relicario… Que un relicario me voy a hacer con el trocito de mi capote que haya pisado… Que haya pisado tan lindo pie».
Un lunes abrileño él toreaba y a verlo fui. Nunca lo hiciera. Que aquella tarde, de sentimiento creí morir. Al dar un lance cayó en la arena. Sintióse herido; miró hacia mí. Y un relicario sacó del pecho, que yo al momento reconocí. Cuando el torero caía inerte, en su delirio decía así:
«Pisa, morena. Pisa con garbo. Que un relicario… Que un relicario me voy a hacer con el trocito de mi capote que haya pisado… Que haya pisado tan lindo pie».
Versión de Carmen Sevilla, cantada en la película de 1970 <<El relicario>>