El Pasacalle de las mantillas, también llamado Pasodoble de las mantillas, es uno de los números musicales de la zarzuela «El último romántico», estrenada en el Teatro Apolo de Madrid en 1928 y obra de los compositores Reveriano Soutullo Otero (Puenteareas (provincia de Pontevedra), 1880) y Juan Vert (Juan Bautista Vert Carbonell, Carcagente (provincia de Valencia), 1890). Es una zarzuela en la que se evoca el Madrid popular de las últimas décadas del siglo XIX, con tema romántico y pinceladas costumbristas.
A continuación se dan tres versiones de la canción. La primera está interpretada por una soprano, y las segunda y tercera por sendas mezzosopranos.
La soprano granadina Leticia Rodríguez (en la imagen superior), tras iniciar su formación en su ciudad natal, se licenció en canto en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia, ha recibido clases magistrales de grandes del canto lírico como la mezzosoprano Teresa Berganza (que canta en el segundo de los vídeos que siguen) y el tenor Plácido Domingo, y ha estudiado con la soprano Isabel Penagos. Debutó en la temporada 2000/2001 en el Auditorio Maestro Padilla de Almería y ha actuado como solista, en teatros de primera fila, con numerosas orquestas españolas y extranjeras.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Lucimos hoy todas las mujeres la clásica mantilla de encajes y de blonda, que es la prenda que más quiero, la prenda más preciada, lo mismo que el emblema glorioso de mi España. Lucirla quiero pues esta es la ocasión que sepa el mundo entero que yo española soy.
Mujeres, mujeres españolas, mujeres madrileñas debemos ser patriotas. Y por eso con mantilla y abanico pericón a lucir mi garbo vengo y a decirle a todo el mundo: ¡De España soy!
Soy española, y yo he nacido en Madrid. Quien no lo sea debe estar lejos de mí. Hallaré la pasión de lograr una ilusión.
De Madrid vengo yo. Lo que dicta el corazón.
Voy con mi mantilla a los toros. Voy con mi mantilla al sermón. Y en sus ondas queda a veces, como entre las zarzas, prendido un corazón. Ella sabe de mis tristezas, y ella sabe de mi pasión; pues la malla de fino encaje guarda como nadie las penas de amor.
Todos me siguen, todos me miran, todos me dicen: <<Ahí va la gracia de Dios>>. Y yo sonrío, y en mi sonrisa dicen que pongo promesas de un amor. Tendrán razón, será eso amor.
Voy con mi mantilla a los toros. Voy con mi mantilla al sermón. Y en sus ondas queda a veces, como entre las zarzas, prendido un corazón. Ella sabe de mis tristezas, ella sabe de mi pasión; pues la malla de fino encaje guarda como nadie las penas de amor.
Española quiso hacerme Dios, y de serlo yo orgullosa estoy; si otra vez volviera yo a nacer, de esta tierra yo quisiera ser.
Es el cielo más azul aquí, y hasta el sol parece que es mayor; las mujeres son flor de jardín y las flores tienen más olor.
Aquí otra vez quiero nacer, y aquí… Y aquí vivir y no morir: ¡Madrid!
La segunda versión del pasacalles es la de la mezzosoprano madrileña Teresa Berganza.
Por último, la actuación de otra mezzosoprano, que, al igual que Teresa Berganza en la carátula anterior y la mujer de la pintura de la primera carátula, luce en su interpretación del Pasacalle de las mantillas la típica mantilla y el típico habanico. Se trata de Ángeles Cáceres Lorite (Granada, 1978), cuyo nombre artístico es Ángela Lorite y que, sobre todo en la década de 2010, ha recorrido los teatros españoles cantando grandes roles de zarzuela. La actuación del vídeo bajo estas líneas tuvo lugar en Valladolid en el año 2009.
