TANGO y CHA CHA CHA. ESPAÑA. Niño de Murcia y Antonio Machín: «Esperanza».

El murciano emigrado a Francia Niño de Murcia interpreta aquí una canción que originariamente es un cha cha cha pero que él hace en versión tango.

LETRA DE LA CANCIÓN:

Esperanza, ay, Esperanza: hoy el tango se suele bailar. Esperanza, ay, Esperanza: este tango se baila sin cesar.
Te conocí y te enamoré y me ilusioné. Y ahora todo se acabó. Y al conocer tu fingido amor que causó dolor a mi pobre corazón.
De nada valen los abriles que he vivido si de mujeres nunca se sabe. La que no es mala, lo aparenta muchas veces, y la que es buena, no lo parece.
Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa, pero no eres buena. Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa y sin corazón.
Y Esperanza, ay, Esperanza: hoy el tango se suele bailar. Esperanza, Esperanza: este tango se baila sin cesar.
De nada valen los abriles que he vivido si de mujeres nunca se sabe. La que no es mala, lo aparenta muchas veces, y la que es buena, no lo parece.
Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa, pero no eres buena. Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa y sin corazón.
Esperanza, Esperanza: hoy el tango se suele bailar. Esperanza, Esperanza: este tango se baila ya.

Esta es la versión original, un cha cha cha de Antonio Machín (con letra ligeramente diferente de la anterior):

LETRA DE LA CANCIÓN:

Esperanza, Esperanza: sólo sabes bailar chachachá.  (x 2)Te conocí y te enamoré y me ilusioné. Y ahora todo se acabó al conocer tu fingido amor que causó dolor a mi pobre corazón.
De nada valen los abriles que he vivido si de mujeres nunca se sabe. La que no es mala, lo aparenta muchas veces, y la que es buena, no lo parece.
Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa, pero no eres buena. Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa y sin corazón.
Esperanza, Esperanza: sólo sabes bailar chachachá.  (x 2)
Te conocí y te enamoré y me ilusioné. Y ahora todo se acabó al conocer tu fingido amor que causó dolor a mi pobre corazón.
De nada valen los abriles que he vivido si de mujeres nunca se sabe. La que no es mala, lo aparenta muchas veces, y la que es buena, no lo parece.
Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa, pero no eres buena. Ay, qué pena me das, Esperanza, por Dios. Tan graciosa y sin corazón.
Esperanza, Esperanza: sólo sabes bailar chachachá.  (x 2)
Playa en Cayo Levisa, provincia cubana de Pinar del Río.
Playa en Cayo Levisa, provincia cubana de Pinar del Río.