ESPAÑA. Juan Pulido: «La luz abrasadora de tu pupila» (grabación de 1930)
LETRA DE LA CANCIÓN:
La luz abrasadora de tu pupila (de tu pupila) me está dejando el cuerpo como una anguila (como una anguila).
Es una brea que mi sangre y mis huesos calafatea (calafatea).
Es una brea que mi sangre y mis huesos calafatea (calafatea; calafatea).
Te vas a deshacer, te vas a evaporar si pones al calor tu sangre de alquitrán. (x 3)
No enseñes en la playa la pantorrilla (la pantorrilla), que hay muchos tiburones junto a la orilla (junto a la orilla).
Y es una pesca que va siempre acechando la carne fresca (la carne fresca).
Y es una pesca que va siempre acechando la carne fresca (la carne fresca; la carne fresca).
La niña que a la mar se va a lavar los pies, procúrese guardar que no la pique un pez. (x 2)
Dichoso aquél que tiene la casa a flote (la casa a flote). A quien el mar le mece su camarote (su camarote). (x 2)
Y oliendo a brea… Y oliendo a brea, al arrullo del agua se balancea. (x 2)
Dichoso aquél que tiene la casa a flote (la casa a flote). A quien el mar le mece su camarote (su camarote).
Y oliendo a brea… Y oliendo a brea, al arrullo del agua se balancea. (x 2)
Dichoso aquél que tiene la casa a flote (la casa a flote). A quien el mar le mece su camarote (su camarote).
Y oliendo a brea… Y oliendo a brea, al arrullo del agua se balancea. (x 2)
Se balancea. Se balancea.