FOLCLORE ESPAÑOL. Gaita asturiana con tamboril: «Jota de Cabrales» (y otras).

Gaita asturiana acompañada por tambor (concretamente, tamboril asturiano, similar al atabal vasco y al tabalet valenciano). El gaitero Pancho Galán Trespalacios y su hermano el tamborilero Secundino Galán Trespalacios son del pueblo de Llonín (San Sebastián de Llonín), perteneciente al municipio de Peñamellera Alta, en la región española de Asturias. En el primer vídeo bajo estas líneas interpretan, en una grabación de TVE de 1991, una jota del pueblo vecino de Cabrales titulada «Jota de Cabrales» (el segundo vídeo recoge la misma interpretación pero precedida de una entrevista a ambos de 4:23 minutos de duración).

VÍDEO CON ENTREVISTA PREVIA AL TOQUE DE GAITA ASTURIANA Y TAMBORIL:

TRANSCRIPCIÓN DE LA ENTREVISTA:

PERIODISTA: Nos encontramos en Llonín, en Peñamellera Alta, para dialogar y escuchar a la vez la música de dos hermanos: de Secundino y de Pancho, la gaita y el tambor de Llonín. Pancho: ¿Desde cuándo tocando la gaita por toda Asturias?

PANCHO: Pues ya… Ya hace mucho. Ya hace más de cuarenta años que estoy tocando la gaita por tos [= todos] los pueblos de Asturias; incluso de la montaña. Mucho, porque [..] no había más música que esta. Había na [= nada]; poca cosa más. Y, claro, pues entonces, pues pa [= para] todas las fiestas, incluso pa bodas, pa juergas… Bueno, pa todo; llamaban al gaitero pa tocar. Y mucho toqué por ahí; mucho. 

PERIODISTA: Incluso, Secundino, se fueron ustedes a América.

SECUNDINO: Sí. Marchamos allá. Estuvimos veinticuatro o veinticinco días.

PERIODISTA: ¿En qué tiempo fue eso?

SECUNDINO: En septiembre. En el 81.

PERIODISTA: ¿Y cómo surgió aquello, el viaje a…?

SECUNDINO: Bueno, muy guapo; muy bien. Nos recibieron muy bien. Estuvimos muy contentos allá; nos trataron muy bien… Estuvimos muy bien.

PERIODISTA: ¿Y se acepta la música de Asturias en ese lugar? Concretamente, ¿en qué lugar estuvieron?

SECUNDINO: Estuvimos en la misma capital: Santo Domingo.

PERIODISTA: Santo Domingo.

SECUNDINO: Sí, sí. Y aceptaron muy bien, porque todos nos pedían autógrafos cuando salíamos de tocar de algún sitio. Y, claro, firmábamos; a unos, a otros ya no podíamos. Pero muy bien, muy bien. Nos acogieron muy bien.

PERIODISTA: Pancho: ¿usted también tiene, igual que su hermano, una grata experiencia de su viaje a América?

PANCHO: Mucho, hombre. Mucho, mucho. Aquello era gente muy alegre; gente muy buena. Incluso los de allí, cuando oían la gaita y el tambor… Bueno, casi lloraban de alegría; los del país de allí. Lo que nos dijeron allí los asturianos… Decían: no toquéis eso de «viva lo blanco, muera lo negro», porque los de aquí dicen… No les gusta. Entonces, bueno, pues eso lo pasábamos. Pero tocábamos cosas de por allá, como eso de <<Con ese lunar que tienes, cielito lindo, junto a la boca…>>.

PERIODISTA: O sea, que no solamente tocaban música de Asturias, sino también de allá.

PANCHO: Pa alegrar a la gente de allí, porque les gustaba mucho. Y se sentían ellos españoles. Decían que no, que ellos se sentían españoles. Estuvo muy bien pasar por allí; todos los días andábamos de invitados, juntando con uno de un lado de aquí de Asturias, de otro… Pues todos los días teníamos pa comer, a cenar, a merendar… Y, bueno, pues estuvimos por allí. Solo que hacía mucho calor. Bueno, un calor terrible. Y luego, después, que un día hubo un temblor y yo tenía ya ganas, como decimos los asturianos, de poner la colladona pa ca [= para acá]. Y, bueno, pues muy bien, muy bien; ya te digo: muy bien.

PERIODISTA: Secundino: Ahora hay muchos gaiteros y muchos tamborileros jóvenes, ¿eh?

SECUNDINO: Pues sí. Bastantes. Ahora esto va… No creo que muera. Estuvo en una ocasión que estuvo muy apagao [= apagado], muy apocaín, que no había nadie, porque había por aquí cuatro nada más; pero ahora va..; yo creo que marcha bien esto ahora.

PERIODISTA: Pancho: una última pregunta para usted: ¿Se puede vivir de tocar la gaita?

PANCHO: Bueno, yo creo…. Yo creo que antes, sí. Como digo, a mí me dio mucho dinero la gaita, mucho me dio; porque, claro, había poca más música que la gaita. Y luego, después, la gaita yo no sé qué tiene, por dondequiera que va, gusta. Luego, después, claro, la juventud, pues ya… Ya la juventud les gusta, pero ya no lo viven como los viejos, porque, claro, los viejos se criaron con ella y vivieron con ella y casi… Hay gente mayor que casi se emociona cuando oye tocar la gaita y el tambor; y le recuerda los tiempos de antes. Y la juventud, les encanta la gaita, pero bailar… No se atreven mucho a bailar con ella.

SECUNDINO: Pero [..] que no gusta, porque gusta a todo el mundo.

PANCHO: A todo el mundo. Lo que pasa es que antes se bailaba con esto; no había otra música mas que esto. Nosotros sabemos estar en Tresvise, en Chierbe, en tos [= todos] esos puertos por ahí, igual tres o cuatro días, y estar tocando casi de día y de noche y a la terminación quedar con más ganas de bailar que el día que llegamos.

PERIODISTA: Vamos a escucharles, ahora mismo, ya, a Secundino y a Pancho. Nos hemos acercado, como decíamos anteriormente, hasta Llonín, en Peñamellera Alta. Y estamos encantados de poder presentarles la música que van a interpretar estos dos hermanos gaiteros y tamborileros. Es, concretamente, la Jota de Cabrales

A continuación, dos vídeos con baile asturiano realizado al son de gaita y tambor:

Final del concurso y muestra de folclore <<Ciudad de Oviedo>> del 1 de mayo de 2011 (bailan María Vázquez y Paulino García)