Bambino es el nombre artístico de Miguel Vargas Jiménez, cantaor nacido en la localidad de Utrera, en la provincia de Sevilla, y cuya actividad artística se desarrolló en las décadas de 1960, 1970 y 1980.
A continuación, dos canciones por bulerías, es decir, dos temas que no son, estrictamente hablando, flamenco, pero tan influidos por el palo (o subgénero) flamenco de la bulería que muy bien pueden ser adscritos al género del flamenco. Los dos temas son del año 1967.
LETRA DE LA CANCIÓN
Mojé mis dedos en la pila bendita de sus ojos. La señal de la cruz con sus lágrimas hice. Se marchaba muy lejos, ay, el amor de mi vida. Y me quedé sin sus besos. Me quedé sin sus besos, cual paloma perdida.
<<Volveré>>, me decía llorando. Yo juré sus consejos seguir. Y a una cruz, solitaria en el campo, le pedimos cantando que nos guíe hasta el fin.
Quedé tan solo como quedan los nidos en invierno. Como queda el rosal cuando no tiene rosas. Con la paz del silencio, escondido en la sombra,
ay, añorando su ausencia. Añorando su ausencia y abrazado a sus cosas.
<<Volveré>>, me decía llorando. Yo juré sus consejos seguir. Y a una cruz, solitaria en el campo, le pedimos cantando que nos guíe hasta el fin.
Y a aquella cruz, solitaria en el campo, le pedimos cantando, ay, que nos guíe hasta el fin.
La siguiente canción de Bambino es una suerte de balada flamenca (por bulerías) perteneciente a su álbum de 1967 titulado <<La fuerza del destino>>.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Encofre de vulgar hipocresía. Ante la gente yo oculto mi derrota.
Payaso con careta de alegría, pero tengo por dentro el alma rota.
En la quinta fatal de mi destino, una mujer cruzó por el camino.
Soy comparsa que juego con mi vida, pero siento que mi alma está perdida.
Payaso. Soy un triste payaso que oculto mi fracaso con risas y alegrías que me llenan de espanto.
Payaso. Soy un triste payaso que en medio de la noche me pierdo en la penumbra con mi risa y mi llanto.
No puedo soportar mi careta, y ante el mundo estoy riendo. Y dentro de mi pecho, mi corazón sufriendo.
Payaso. Soy un triste payaso que oculto mi fracaso con risas y alegrías que me llenan de espanto.
Payaso. Soy un triste payaso que en medio de la noche me pierdo en la penumbra con mi risa y mi llanto.
No puedo soportar mi careta, y ante el mundo estoy riendo. Y dentro de mi pecho, mi corazón sufriendo.
