RANCHERA. MÉJICO. Ana Gabriel: «Tú lo decidiste» y «Voy a ser».

La cantante mejicana Ana Gabriel, cuyo nombre real es María Guadalupe Araujo, nació en el estado de Sinaloa en 1955 y tiene a la sazón una trayectoria musical de cuarenta años, ya que va de la década de 1970 a la de 2010, ambas inclusive. Canta rancheras, mariachis y baladas.

MÉJICO.  Ana Gabriel:  «Tú lo decidiste»

LETRA DE LA CANCIÓN:

Te fuiste sin siquiera despedirte. Pensaste «ya después me buscará». Pues mira: te fallaron tus deseos, y al final de cuentas fuiste tú quien me extrañó.

Me niegas, por orgullo, a tus amigos. Y bajas la mirada por temor. Les mientes al decir que me olvidaste, pues nunca imaginaste llorar por este amor.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.

Nunca tú debiste decidirlo, pues creo que eran cosas de los dos. Nunca tú debiste decidirlo. Pues mira: ya aprendiste la lección.

Te fuiste sin decirme los motivos. Y yo me preguntaba: «¿qué pasó?». El tiempo se te fue pasando, y ahora té me dices que quieres regresar.

Y vienes a contarme tu tristeza. Y quieres aclarar la situación. Pretendes que yo olvide los detalles, que perdone todo y volvamos a empezar.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.

Nunca tú debiste decidirlo, pues creo que eran cosas de los dos. Nunca tú debiste decidirlo. Pues mira: ya aprendiste la lección.

Nunca tú debiste decidirlo, pues creo que eran cosas de los dos. Nunca tú debiste decidirlo. Pues mira: ya aprendiste la lección.

MÉJICO.  Ana Gabriel:  «Voy a ser»

LETRA DE LA CANCIÓN:

Voy a ser como tú eres conmigo. Voy a hacer que sufras lo mismo que yo. Ya verás que las mentiras no se olvidan. Te voy a hacer que pagues muy caros tus engaños. Te vas a arrepentir.

Ya callé por mucho tiempo y sin reclamos. Ahora me he cansado. De veras ya no aguanto. Te tienes que educar.

Y si quieres seguir por aquí es mejor que te advierta que será a mi manera. Desde ahora quien habla soy yo, lo quieras o no. O si acaso te quieres marchar, la puerta abierta está.

Voy a hacer que tu amor busque del mío. Voy a hacer que me quieras mucho más que ayer. Y después que ya te tenga en mis manos te voy a hacer que pagues muy caros tus engaños. Te vas a arrepentir.

Ya callé por mucho tiempo y sin reclamos. Ahora me he cansado. De veras ya no aguanto. Te tienes que educar.

Y si quieres seguir por aquí es mejor que te advierta que será a mi manera. Desde ahora quien habla soy yo, lo quieras o no. O si acaso te quieres marchar, la puerta abierta está.

Y si quieres seguir por aquí es mejor que te advierta que será a mi manera. Desde ahora quien habla soy yo, lo quieras o no. O si acaso te quieres marchar, la puerta abierta está.