PASODOBLE. ESPAÑA. Juan Legido Díaz: «Doña Lourdes de Lucena».

Juan Legido Díaz, que fue cantante de los años cincuenta que antes de cantar en solitario lo hizo con la orquesta Los Churumbeles de España, hace una magnífica interpretación, con su peculiar voz y estilo, del pasodoble Doña Lourdes de Lucena.

LETRA DE LA CANCIÓN:

Una noche en un camino, entre breñas y romeros, el alto a una diligencia echaron los bandoleros.

Diego Montes es el que los manda. El rey de Sierra Morena. Le han quebrao los colores ante una blanca azucena.

El bandolero dejó el caballo. <<¿Cuál es tu nombre?>>, le preguntó. <<Luz de Lucena. Voy a Carmona>>. Y Diego Montes la acompañó.

Al volver, dejó en los ojos de doña Luz de Lucena el corazón empeñao el rey de Sierra Morena.

Alejao de su partía, ahora se escucha un cantar: <<¿Qué me han dao tus ojos negros, doña Luz, sol y lucero, que no los puedo olvidar.

Doña Lourdes Lucena: por tu carita hoy las campanas van repicando. Y de noche y de día, como una sombra, loco perdío te voy. buscando..

Corre, trota y galopea, caballo fino, que yo por llegar hasta Carmona se me salta el corazón.

Licencia, que es mi mi partía. Buscarse otro capitán. Al rey de la serranía lo acaban de destronar.

Ay, doña Lourdes Lucena es la ladrona. Es la dueña absoluta de mi persona.

¡Olé los bandoleros de la carretera! ¡Los bandoleros de categoría, sí señora, si señora! ¡Así se mira, doña Luz! Asaltando diligencias pero bien además.

Doña Lourdes Lucena: por tu carita hoy las campanas van repicando. Y de noche y de día, como una sombra, loco perdío te voy. buscando..

Corre, trota y galopea, caballo fino, que yo por llegar hasta Carmona se me salta el corazón.

Licencia, que es mi mi partía. Buscarse otro capitán. Y al rey de la serranía lo acaban de destronar.

Ay, doña Lourdes Lucena es la ladrona. Es la dueña absoluta de mi persona.