Miguel Vargas Jiménez, conocido artísticamente como Bambino, nació en la localidad sevillana de Utrera en 1943 y desarrolló su carrera musical en las décadas de los 60, 70 y 80. Empezó a actuar en un local de Antequera (provincia de Málaga) en 1961, donde solía cantar una versión flamenca de la canción italiana que le bautizó como cantante: Bambino (de Renato Carosone). Fue un cantante original y no demasiado bien comprendido salvo por una minoría, entre la que se contaba el público de las pequeñas salas (tablaos y similares) en los que mayormente actuaba. Cantó sobre todo flamenco y rumba, pero también coplas y baladas, a las que daba un acertado toque flamenco. A continuación, tres rumbas españolas, en su variante flamenca, de ritmo rápido.
La primera es una canción del año 1967 (perteneciente al álbum titulado <<Bambino>>). Con acompañamiento de los grandes guitarristas Juan Maya, Enrique Escudero y Paco del Gastor.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Voy a mojarme los labios con agua bendita para borrar los besos que un día me diera tu boca maldita.
Voy a ponerme en los ojos un hierro candente, pues mil veces yo prefiero estar ciego que volver a verte.
Voy a tratar de olvidar que una vez fuiste mía. Voy con mi sueño a borrar este amor de mi vida.
Voy a mojarme los labios con agua bendita para borrar los besos que un día me diera tu boca maldita.
Voy a tratar de olvidar que una vez fuiste mía. Voy con mi sueño a borrar este amor de mi vida.
Voy a ponerme en los ojos un hierro candente, pues mil veces yo prefiero estar ciego que volver a verte. Ay. Pues mil veces prefiero estar ciego que volver a verte.
En el siguiente vídeo, otra rumba del año 1967, perteneciente al mismo álbum anteriormente citado de Bambino. En esta ocasión acompañado a la guitarra por Juan Maya, Enrique Escudero y Paco Antequera.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Mi amor es mío, y no lo entrego yo así a cualquiera. Mi amor es mío, y se lo brindo a quien yo quiera.
Mi amor es mío, y no lo pierdo; me pertenece. Mi amor es mío, y nadie sabe cómo me escuece.
Vendrá la entrega total, porque es la ley que nos manda Dios.
Vendrá. Y ese día será alegría en mi corazón.
Vendrá la entrega triunfal con resplandores llenos de color.
Vendrá, tiene que llegar, para gloria de mi corazón.
Mi amor es mío, y como es mío conmigo queda. Mi amor es mío, y cualquier día se irá con ella.
Mi amor es mío, y no conoce los sufrimientos. Mi amor es mío, y su destino es morir contento.
Cantando está por doquier. Suspira lleno, lleno de pasión.
Aún no puede saber los tormentos de la dulce flor.
Reposa dentro, en mi ser, sin importarle nada la ilusión.
Su luz se dejará ver cuando el mundo lo trate mejor.
Mi amor es mío, y como es mío conmigo queda. Mi amor es mío, y cualquier día se irá con ella.
Mi amor es mío, y no conoce los sufrimientos. Mi amor es mío, y su destino es morir contento.
Por último, en el vídeo bajo estas líneas, un tema rumbero del año anterior al de los dos anteriores: de 1966 (el título del álbum es el que aparece en la carátula: <<Canciones de amor prohibido>>). No se ha encontrado en este caso la información de quiénes son los guitarristas.
LETRA DE LA CANCIÓN:
Ahí está la pared. Ahí está la pared que separa tu vida y la mía.
Ahí está la pared que no deja que nos acerquemos.
Esa maldita pared yo la voy… [Y] yo la voy a romper cualquier día.
Ya lo verás, mi querer: tú volverás ese día.
No puedo mirarte, no puedo besarte, ni puedo abrazarte, ni sentirte mía.
Mía nada más, mía nada más.
Ahí está la pared que separa tu vida y la mía.
Ahí está la pared que no deja que nos acerquemos.
Esa maldita pared yo la voy a romper cualquier día.
Ya lo verás, mi querer, que tú volverás ese día.
Yo no puedo mirarte, no puedo besarte, ni puedo abrazarte, ni sentirte mía.
Mía nada más, mía nada más.
Esa maldita pared yo la voy a romper cualquier día.
Para que no pueda más interrumpir nuestras vidas.
No puedo mirarte, no puedo besarte.
No puedo mirarte, no puedo besarte, ni puedo abrazarte, ni sentirte mía.
Mía nada más, mía nada más.
Ahí está la pared.