TANGO. ESPAÑA. Sara Montiel: «Loca».

De “sensualidad arrebatadora” habla uno de los comentaristas bajo este vídeo, con la canción titulada Loca, tomado del canal de Youtube de Yegor Savin. Y, efectivamente, así es ni más ni menos. Acertado comentario que completa diciendo <<cómo se acerca al bailarín y cómo se envuelve con él>> en esta escena de la película de Rafael Gil titulada “La reina del Chantecler”, que se estrenó en 1962 y en la cual se narran las vicisitudes, amorosas sobre todo, de la cupletista conocida como la “Bella Charito” en el Teatro Chantecler (actualmente Teatro Muñoz Seca) de Madrid en la segunda década del siglo XX.

La actriz y cantante Sara Montiel se llamaba realmente María Antonia Abad. Fernández. Nació en la localidad manchega de Campo de Criptana en 1928 y a los ocho años de edad se trasladó con su familia a la localidad alicantina de Orihuela, donde en un colegio de monjas le enseñaron a cantar. En 1941 cantó una saeta en la Semana Santa de dicha localidad y, al escucharla, el director de la revista Triunfo se interesó por ella y le puso una profesora de canto. Ganó poco después un concurso y a los dieciséis años de edad, tras unas pruebas que le hicieron en Barcelona, participó en una película, la primera de un gran número de ellas, rodadas en Méjico, Estados Unidos y, finalmente, en España, país este último donde protagonizó sus filmes más conocidos.

Sara Montiel: “Loca” (1962)

LETRA DE LA CANCIÓN:

Loca me llaman mis amigos, que sólo son testigos de mi liviano amor. Loca.

No saben lo que siento ni qué remordimiento se oculta en mi interior.

Yo tengo con alegría que disfrazar mi tristeza y que hacer de mi cabeza las pesadillas huir. Yo tengo que ahogar, riendo, la pena que me devora. Cuando mi corazón llora, mis labios deben reír.

Yo, si a un hombre le desprecio, tengo que fingirle amores y admiración cuando es necio; y si es cobarde, temores.

Yo, que no he pertenecido al ambiente en que ahora estoy, he de olvidar lo que he sido, he de olvidar lo que soy.

 

Yo, que no he pertenecido al ambiente en que ahora estoy, he de olvidar lo que he sido, he de olvidar lo que soy.

Loca me llaman mis amigos, que sólo son testigos de mi liviano amor.